No pertenezco a nadie
Y de pronto la tristeza y la búsqueda de escalones para no sentirme pequeña. Mi tristeza se esconde para llenar espacios vacíos, se adueña de mis silencios y me devuelve a esas calles desiertas llenas de amaneceres ... Pero es mía, y no la quiero compartir, porque es mía, porque me pertenece, porque cuando llega oigo aquellas melodías pretéritas y me subo al cielo de los aromas perdidos...
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