Cuando era niña me encantaba quedarme acostada en mi cama y leer sin descansar. Siempre he disfrutado los momentos de soledad porque siento que son parte de mi crecimiento. En muchas ocasiones me hablo a mí misma y me escucho...a veces me avergüenzo de las cosas que pienso y de las cosas que sueño hacer y no hago. Por mi cabeza han pasado un sinfín de teleseries y películas que nunca se harán realidad... Todo esto en esas pausas lectoras que disfruto aún más que leer.
Soy una persona muy habladora, me comunico bien y me encanta las grandes audiencias. Pero la mayor parte del tiempo callo acerca de mí, de lo que quiero y lo que soy. Me doy cuenta de lo empática que soy y de lo mucho que me dejo de lado por las cosas que debo hacer y por otras personas a las que les dedico mucho tiempo. Sólo yo sé de lo que he sido capaz y nunca me arrepentiré de entregar tanto (ni de entregar poco cuando no tengo ganas de entregar más). Dicen que no es bueno arrepentirse de las cosas que uno ha hecho, pero a veces es inevitable pensar en esos errores y darnos cuenta que todo habría sido diferente si hubiésemos pensado y actuado de otra forma (qué triste tener que usar el condicional).
Hoy me di cuenta de cuánto necesito que se preocupen por mí, cuánto necesito de unos brazos que no llegarán a calmarme, de cuánto necesito de otros para estar completa. La mayor parte del tiempo soy bastante independiente y tengo mucha gente que me quiere rodeando mi vida, pero esa es la peor de las soledades. Hoy te necesito a ti porque sólo tú sabes cómo calmarme y llenar cada uno de mis espacios, lo sabías?
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qué buenas oraciones formaste :) te amo cabra loca!!
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